Desde tiempos pasados el hombre empezó a realizar viajes, ya sea primordialmente por la necesidad y más luego por ocio. Existió aquella necesidad de conocer el mundo que le rodeaba, es así que años más tarde se convirtió totalmente en una tendencia que cada vez empezaría a mover masas.
Conocemos muy bien que factores como el clima, el territorio geográfico de una zona determinada, la fauna, la flora y demás cualidades que caractericen a un determinado lugar, harán posible que se realice una actividad específica de turismo. El turismo, como cualquier otra actividad, posee diversas tendencias que satisfacen al turista; dichas actividades pueden ir desde ver delicadamente hermosas aves volar los azules cielos hasta navegar los ríos más potentes de la costa, sierra o amazonia.
En naciones como Costa Rica, Nepal, Madagascar, Kenia y Ecuador esta actividad se ha convertido en uno de los principales ingresos económicos por divisas.
Este artículo está dedicado de manera especial a hablar sobre el ecoturismo o turismo ecológico que se ha venido dando en distintos espacios repartidos en todo nuestro territorio.
Nuestro país, Ecuador, lleva muy bien ganado su galardón de ser uno de los países más biodiversos del mundo. Sus maravillosos parques, reservas hablan por sí solos, del por qué de este calificativo. Lo importante y destacable del turismo ecológico es aquella visión de la preservación y cuidado del medio ambiente, es entonces más bien como la parte humana y sensible del turismo siempre y cuando este sea realizado con total respeto. Sin embargo, es apropiado mencionar que las gestiones y reglas que van en favor del ambiente no son cumplidas en su totalidad, dando espacio a un desperfecto que de alguna manera causa un desbalance en el equilibrio ecológico de las zonas.
Son muchas las zonas que debido a su importancia, tanto en flora como en fauna, han llegado a ser nombradas como áreas protegidas. Una de las entidades como el Patrimonio de Áreas Naturales del Ecuador (PANE) tiene a su haber el manejo de un total de 42 espacios protegidos que en conjunto incluyen todos los ecosistemas existentes del país. Lo interesante es que este total de espacios protegidos representa apenas el 10% del territorio nacional siendo uno de los porcentajes más altos del mundo.
Es de vital importancia cuidar la increíble biodiversidad que poseemos. Estudios realizados demuestran que en estas áreas se encuentra un 75% de aves, 90% de anfibios y 60% de todas las plantas que podamos encontrar en todo nuestro territorio.
· Reserva Ecológica Manglares-Churute
· Reserva Ecológica El Ángel
· Reserva Ecológica Cotacachi-Cayapas
· Reserva Ecológica Antisana
· Reserva Ecológica Los Ilinizas
· Reserva Ecológica Cayambe-Coca
· Reserva Ecológica Mache-Chindul
· Reserva Ecológica Cayapas-Mataje
· Parque Nacional Galápagos
· Parque Nacional Podocarpus
· Parque Nacional Yasuní
· Parque Nacional Cajas
· Reserva Geobotánica Pululahua
Estos son solo algunos de los lugares protegidos destinados en gran parte a la práctica del ecoturismo ya que encierran los recursos necesarios para que se lleve a cabo la apreciación de la naturaleza en su estado más puro. En efecto, estas reservas y parques vienen siendo protegidas desde los años 30 y otras muy recientes como desde 1996.
El ecoturismo en el Ecuador, es incipiente.
Los pingüinos tropicales, bosques nublados
, caimanes, iguanas marinas, delfines rosados, bosques milenarios petrificados, extensas cavernas misteriosas que se extienden debajo tierra con raras especies de plantas, jaguares y demás cosa exótica que llegue a la imaginación, se convierten en el atractivo principal de visita. La ecología comprende un sistema complejo de vida, de ahí la importancia de preservar muchas de estas puesto que algunas son muy frágiles cuando existe un contacto con su habitad natural. Debe existir un cuidado minucioso que respete la línea entre el humano y la vida natural.
Actualmente eso es lo que se está implementando gracias al ecoturismo. Muchas instituciones con el tiempo se han venido sumando a la delicada labor de salvaguardar el ecosistema de diversas zonas. Evidentemente no es una tarea fácil, puesto que el turismo como tal tiende a causar un impacto negativo en un determinado punto, esto si nos referimos en términos basados en la ecología.